Semana Crítica


Con las elecciones municipales y autonómicas a la vuelta de la esquina, la política lo impregna todo. La Masa Crítica, una reunión espontánea de ciclistas que se produce cada primer viernes de mes con el único propósito de reivindicar este medio de transporte sostenible, tampoco escapa a este influjo. Es en este momento cuando tenemos la posibilidad de cambiar las cosas, sobre todo cuando hay partidos que prometen una ciudad más habitable, menos contaminada, menos ruidosa, más humana en definitiva (algo que, desde luego, no hace ni hará el actual partido en el gobierno, más preocupado por la celebración de grandes fastos religiosos y deportivos).

La Masa Crítica ya es un grupo de presión importante. El viernes ya éramos más de 400 bicis. Los políticos lo saben, y los que no lo son, también. Algunos incluso permanecen atentos apuntando a todo aquél que se mueva en la foto. En la cita de mayo, tuve la oportunidad y el gusto de ofrecer mi apoyo a Fernando Mafé, uno de los bici-activistas que, mes a mes, más han contribuido a que la MC de Valencia se haya convertido en una de las más importantes de España, defendiendo los mismos valores que apreciamos todos los que nos reunimos los primeros viernes de cada mes. Tuvo la valentía de apoyar a una agrupación política -en la que ni siquiera milita- para promover un cambio en la dirección que todos deseamos y fue injustamente atacado por ello.

Por lo demás, una semana que empezaba tan bien (excursión con amigos a El Saler) fue torciéndose hasta lo inimaginable. Con agrio debate político de fondo, el jueves para colmo, me robaron la bici. Eso tampoco impidió que participara, cada vez con más amigos, en la mayor Masa Crítica celebrada hasta la fecha.

Comentarios

2 respuestas a «Semana Crítica»

  1. Avatar de Fernando
    Fernando

    Gracias por tu tu texto y por pensar que soy un valiente. En realidad tengo miedo a muchas cosas, pero lo que más me aterra es la incomprensión. No es este el caso.

    Nos vemos muy pronto.

  2. Avatar de juanky

    No lo pienso yo solo, además… lo eres. Y en cuanto a la incomprensión (yo también estoy acostumbrado a ella), como soy muy tozudo, sigo erre que erre 😉
    Ni se te ocurra cambiar.
    Un abrazo.

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