Cabo de Gata

Castillo de San Pedro

El puente pasado nos escapamos al Cabo de Gata a cargar las pilas. Ya habíamos estado por la zona hace cuatro años (en septiembre octubre, creo) y a pesar de que la depredación urbanística se empieza a notar, sigue siendo la parte más virgen del litoral mediterráneo español. Hicimos excursiones y sobre todo, muchas, muchas fotos (la belleza natural en estado puro vale la pena inmortalizarla… por si dentro de unos años la echamos en falta).

En la foto de Rosa, nuestras sombras sobre el castillo de San Felipe, en Los Escullos.

Vacaciones y senderismo

La Fuentona (Fuentes de Muriel)

Acabamos de regresar de unas minivacaciones de 10 días en los que hemos podido disfrutar de los maravillosos colores/olores de la montaña en otoño. Después de pasar un par de inolvidables jornadas en Valverde de los Arroyos (Guadalajara) en los que recorrimos senderos y atajos (guiados por la experta mano de Santi), continuamos camino hasta las tierras altas de Soria, visitando algunos de sus espacios naturales más emblemáticos como el Sabinar de Calatañazor, la Fuentona, la Laguna Negra,…

Más hacia arriba, en la Sierra de Cebollera, en la parte baja de La Rioja, establecimos nuestro campamento. El lugar elegido fue El Rasillo de Cameros, en Casa Mabe, una deliciosa casa rural cariñosamente decorada y atendida por María José. Desde allí realizamos varias excursiones muy especiales, como la del Parque de las Esculturas de Cebollera o la de los prados y bosques de Ortigosa.

Finalmente, tuvimos la oportunidad de conocer algunos puntos clave de la ruta de los vinos (como La Guardia o El Ciego) y la magia de los pinchos de la calle Laurel de Logroño. De regreso a casa hicimos un alto en Alcañiz, que nos deslumbró tanto por su historia como por belleza.

Almedíjar

Cardenal

Hoy he salido de excursión con el grupo excursionista de Santi. Nos hemos dado un garbeo por la Sierra de Espadán saliendo de Almedíjar: almuerzo, paseo con bastones de marcha alpina (toda una experiencia, os aconsejo que lo probéis), primavera y un silencio ensordecedor.

Lo mejor del día, cómo convertir una azucena amapola en un cardenal. Gracias, Fanny, por enseñarnos estas cosas 😉
Y a tí, Santi, por enseñarme a distinguir una azucena de una amapola 😉

Las fotos que hice ya están en el Gallery.