Pego aquí un texto que acaba de publicar Ricardo Galli y con el que me identifico plenamente. (Dedicado a otro Ricardo 😉 )
Un buen programador
Es un creador de nuevos mundos que no está sujeto a las duras restricciones del mundo físico.
El único límite es su imaginación.
Vive en un estado de constante excitación y desafío por lo que es capaz de idear e implementar en un programa.
Sólo necesita un ordenador y una conexión a Internet.
No hay dinero que iguale la satisfacción de hacer feliz a un usuario, a una persona.
No hay mejor recompensa que poder solucionar los problemas de la gente con tan poco recursos materiales y mucha imaginación.
No hay nadie más agradecido que un usuario de ordenador satisfecho con un programa.
Sus programas pueden ayudar a comunicarse entre amigos, establecer nuevas relaciones, crear comunidades de gente que nunca se ha visto la cara, crear vínculos muy estrechos entre personas que ni siquiera han compartido un café.
Sus programas ayudan a que todas las otras máquinas del mundo puedan funcionar.
Sus ideas y programas pueden ser reusados una, mil, infinitas veces para crear nuevos programas que ni siquiera han pasado por la cabeza del autor.
Toda la información que necesitan para crear nuevos programas está disponible libre y gratuita en Internet o en el CD que le pasó un amigo.
Es capaz de crear programas que salten barreras geográficas, legales y temporales, cientos de millones de personas son potenciales usuarios de sus programas con unos pocos clics del ratón.
No tienen problemas de supervivencia, en la sociedad actual el sólo hecho de ser un buen programador es casi un seguro de ingresos económicos suficientes para una vida placentera para él/ella y su familia.
No existe trabajo más cómodo que estar sentado en una silla –sin hacer esfuerzos físicos, a cubierto del sol abrasador o el frío invernal– dándole instrucciones a una máquina que hace todo lo que le indicamos, sin quejarse, sin gritar, sin contar sus problemas, sus enfermedades, dolores e insatisfacciones.
Forman parte de una minoría muy exclusiva, que tiene estudios, conocimientos e ideas que hacen funcionar esas máquinas, hoy imprescindibles.
Tienen un estatus y reconocimiento social envidiado por la inmensa mayoría de la población mundial. ¡Hasta los padres están orgullosos de tener un hijo programador!.
La sociedad los necesita cada vez más, son imprescindibles. Demasiada gente, negocios y empresas dependen de programas de ordenadores.
Las buenas empresas se pelean por tener en nómina a esos programadores.
Afortunadamente la esclavitud está abolida hace siglos.
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¿que coño hacen quejándose continuamente de las horas que tienen que trabajar porque sus jefes o empresas le obliguen? ¿qué coño hacen quejándose continuamente de su situación y envidiando y criticando a la de los demás? ¿que coño hacen que no se dan cuenta de las ventajas de ser un programador? ¿por qué coño no usan sus conocimientos para mejorar su situación? ¿por qué coño no mandan a tomar por el culo a los que intentan explotar a él o a los usuarios de sus programas?.
Si no lo puede hacer un programador, ¿qué esperan de los demás?.
Posiblemente la respuesta esté en el título del apunte. O que soy un puñetero romántico de lo que debe ser un programador.
Comentarios
3 respuestas a «Un buen programador»
Hola¡¡¿que tal JUANKY ?ya te escribo un comentario vale¡?jeje.
Me parece que el contenido de el texto es lo de menos ,da igual si es un progrmador como si es un pintor…etc la cuestion es lo que quieres ser y como lo quieres ser ,,(eso me lo aplico)Bueno,comenta tu algo padrino¡¡Adios y cuidate JUANKY¡¡¡
Claro. Muchas de las ideas se pueden aplicar a otras profesiones… ¿ya sabes cual será la tuya? 😉
Supongo que será alguna ingenieria lo mas seguro informática ,,por que veom que va a tener un buen futuro..adios¡¡