¿Alguna vez has visto un cachorro de erizo?

La fábula del erizo

Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.

Los erizos dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos. De esa manera se  abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.

Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o  desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.

De esa forma pudieron sobrevivir.

Moraleja de la historia: La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y admira sus cualidades.

(enviado por Flori)

¿Estarías dos semanas sin usar jabón?

Sean Bonner, de BoingBoing, acaba de confesar que desde hace un año no usa ningún tipo de jabón ni champú. Una confesión inquietante como pocas, si no se apresurara en aclarar que su olor corporal es muy bueno y su piel es más suave y saludable que antes.

Tu cuerpo está diseñado para auto regularse. Esparcir compuestos químicos por nuestra piel interfiere con este mecanismo regulador alterando los balances naturales del pH. Esto tenía suficiente sentido para mí, así que decidí probar un mes.

Inspirándose en el relato de Bonner y en la creencia de que el cuerpo humano es capaz de auto regularse, GOOD incitó a su audiencia a que abandonaran el jabón durante un mes, y por otro lado, No More Dirty Looks ha empezado el año con un original concurso: sus lectores podrán dejar de usar el jabón durante dos semanas y enviar un relato, en menos de 100 palabras, contando su experiencia. Hay premio para el mejor.

¿Será necesario usar jabón para no oler mal? Solo tú -y los de tu alrededor- pueden saberlo, aunque podría ser una buena oportunidad para averiguarlo.

Vía :: Treehugger | BoingBoing

Arroz y espinacas con almejas

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Para 4 personas.
Ingredientes:
Una tajada de tocino (mejor ibérico)
Almejas (300 gr)
Clochinas (8)
Una zanahoria pequeñita
Pimentón dulce
Colorante (mejor azafrán)
Una patata pequeñita
3 ajos tiernos
Tomate
Pimentón dulce
Una o dos guindillas
Arroz (mejor bomba)
Espinacas (una bolsa)

Procedimiento: Cortar la zanahoria a rodajas finas, y el tocino a daditos. Sofreír junto a las guindillas. A continuación añadir las almejas (y las clochinas) y tapar. Cuando las almejas (y las clochinas) están abiertas se apartan. Se añade tomate frito y unos trocitos de patata. Cuando la patata esté sofrita añadir una cucharadita de pimentón dulce.

A continuación añadir agua. Cuando arranque a hervir añadir el arroz (cuatro o cinco puñados). A media cocción se añaden las espinacas y las almejas (y las clochinas) y se corrige la sal. Antes de que el arroz esté cocido se aparta.

Advertencia: Si uno se dedica a charlar con los amigos el arroz se pasa.
Sugerencia: si es temporada pueden añadirse unas pocas setas.

(enviado por Luis Armand)

Hormigas, gusanos y sistemas informáticos

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En la imagen, el profesor Errin Fulp con dos alumnos investigadores en el Pacific Northwest National Laboratory, desarrollando un nuevo tipo de software de seguridad que imita el comportamiento de las hormigas.

En la lucha sin tregua para proteger las redes informáticas de los intrusos, expertos informáticos han desarrollado un sistema que imita el comportamiento de una de las criaturas más trabajadoras de la naturaleza: las hormigas.

A diferencia de los sistemas de seguridad tradicionales, esas ‘hormigas digitales’ recorren las redes en busca de amenazas como las de los gusanos, programas maliciosos que son capaces de reproducirse y robar información o realizar funciones no permitidas en los ordenadores infectados. Cuando una de estas hormigas digitales detecta una amenaza, rápidamente congrega a un ejército de hormigas que acude al mismo lugar y atrae la atención de los humanos, que acuden también a investigar el peligro.

Este innovador concepto, denominado ‘inteligencia de enjambre‘, promete transformar la seguridad informática de forma revolucionaria. Sigue leyendo