Let’s be friends

pájaro y ratón

Esta mañana, discutiendo con varios amigos sobre las manifestaciones anti-taurinas que se repiten cada año como preludio a los sanfermines (afortunadamente cada vez más nutridas y vistosas), no nos hemos podido poner de acuerdo sobre dónde está el origen del salvajismo que hace que disfrutemos torturando y matando animales. Alguno de mis amigos aludía a alguna clase de instinto. Yo creo que no.

El instinto es un mecanismo biológico, transmitido filogenéticamente (a lo largo de muchas generaciones) y cuyo único fin es el de garantizar la supervivencia de una especie. El único animal capaz de matar por motivos distintos a la supervivencia es el ser humano. (Sin tener en cuenta el resto de acciones humanas que ponen en peligro la continuidad de la vida en el planeta, propiciando un cambio en el clima de consecuencias catastróficas.) Eso no puede ser instinto.

Deberíamos aprender más del resto de los animales. Para empezar, podríamos tomar nota de los que aparecen en el blog Let’s be friends, cuyo instinto les conduce a posar exhibiendo amorosas y tiernas expresiones de afecto. Como los que encabezan este post. (Extrae tus propias conclusiones).

La memoria individual se hace colectiva

Tus fotos cuentan mucho

No me ha dejado indiferente esta iniciativa en la que la memoria individual (fotográfica) abandona su habitual confinamiento en álbumes familiares para convertirse, gracias a internet, en la memoria colectiva de toda una sociedad. Me imagino a miles de personas aportando las piezas de ese enorme puzzle que es nuestra historia reciente.

El fotógrafo Chema Conesa es el coordinador del proyecto. Su equipo catalogará, investigará y analizará el valor fotográfico y documental de las imágenes seleccionadas para formar parte del archivo. Cualquier foto puede servir “siempre que no atente contra el buen gusto”. La foto de la boda, el picnic en El Retiro, las vacaciones en la Sierra… guardadas en el álbum familiar. Hasta el 9 de junio se podrá enviar un máximo de 20 fotografías, “aunque quienes consideren que su album de fotos tiene especial relevancia serán atendidos personalmente”.

El dispositivo de recogida de imágenes contará con 4 autobuses rosas en los que se catalogarán y procesarán las fotos aportadas por los vecinos de los 172 municipios por los que pasarán. El centro de operaciones del proyecto estará en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid (c/ Ramirez de Prado, 3).

Las fotografías únicamente se utilizarán con fines culturales, nunca publicitarios, y una vez digitalizadas serán devueltas a sus propietarios. La difusión de las imágenes se hará por medio de exposiciones, publicaciones, producciones visuales e internet. Con esta iniciativa se pretende ampliar las más de 2 millones de imágenes con las que cuenta actualmente el Archivo.