
La idea comenzó en Seattle y lo que se persigue es tratar de pasar toda una semana sin producir basura. ¿Difícil?, seguro, pero podemos hacer que no sea imposible.
La forma en que está estructura nuestra sociedad hace muy difícil lograrlo individualmente, por lo que lo recomendable es ponerse una meta razonable e intentar alcanzarla. Seguro que hay un montón de ideas y experiencias que pueden compartirse y que estimularán a otros a seguir nuestro ejemplo, incluso a las autoridades locales y estatales, sobretodo si se acercan elecciones.
¿Cómo participar? Pues básicamente esforzándote en no producir basura en toda la semana, o en producir la menor cantidad posible. Piensa en lo que comes, cómo vas al trabajo, cómo vas aquí o allá, cómo intercambias información y tomas notas… Una enorme cantidad de desperdicios pueden enviarse hoy día a centros de reciclaje para ser convertidos en nuevos productos, en lugar de abandonarlos en vertederos.
Trata el reciclaje como una forma menos lesiva de basura y evita ésta cuanto puedas. Si realizáramos nuestro propio proceso de reciclaje de desperdicios biodegradables en casa o en el jardín produciendo compost, podríamos dejar de considerarlos basura, La bolsa de plástico de la compra, en cambio, no deja de serlo aunque la arrojemos al contenedor apropiado. Sigue leyendo →